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CONSEJOS PARA CUIDAR Y ALARGAR LA VIDA DE TUS JOYAS

Cuando nos gusta una pieza la queremos llevar siempre y por supuesto querríamos que nunca cambiaran su aspecto, su brillo, su lustre. No es difícil, si seguís en lo posible los consejos que os indicamos a continuación. Tened también en cuenta que hoy en día se utilizan técnicas muy específicas que ayudan a mantener por mucho más tiempo el aspecto de esa joya que nos enamoró.

Cuidado, limpieza y organización

Hay varios factores que pueden producir el oscurecimiento de las piezas, fundamentalmente de plata, como son el contacto con el PH ácido de la piel, la excesiva humedad, la exposición al cloro, al sudor, al perfume o al maquillaje, o el exceso de tiempo de almacenamiento en lugares no herméticos. Por ello:

-Evita el contacto de las joyas con el agua y procura quitártelas cuando te duches o te bañes en la piscina o en el mar, así como cuando hagas actividades que produzcan un exceso de sudoración. Ten en cuenta que el jabón o la grasa pueden resultar dañinos en cuanto a la decoloración del oro o el acero.

-Limpia las piezas aproximadamente cada dos meses con agua y bicarbonato, sumergiéndolas durante unos minutos y frotándolas después suavemente con un paño de algodón.

-Guárdalas individualmente, mejor en cajitas o bolsas de algodón, evitando apilarlas para que no se rayen o se deformen, y en espacios secos y frescos. Organiza tus joyas preferiblemente en joyeros, cuidando de cerrar las cadenas de collares y pulseras para que no se enreden o se formen nudos, y guardando los pendientes con sus tuercas para evitar pérdidas que pueden inutilizar el uso de la pieza.

 

* Las piezas con baño de oro son más delicadas y pueden perder el color con más facilidad a lo largo de los años, por lo que es más importante si cabe realizar en ellas los cuidados indicados anteriormente.